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“Hay diez mil razones para emprender de manera cooperativa”: conversación con Fabián Schiaffino en “Yunus te conecta”

“Yo creo que es el momento de que hagamos un esfuerzo mayor para poder posicionar al cooperativismo como una opción real de emprendimiento, sustentable, escalable, con equidad. Hay diez mil razones por las cuales hay que emprender de manera cooperativa y hacer el esfuerzo de visibilizar el impacto que genera, porque cuando uno lo conoce se enamora rápidamente”, reflexiona Fabián Schiaffino, director de Fundación Mapocho y Futuro Cooperativo, quien ha desarrollado su carrera profesional de la mano del cooperativismo y la inspiración a las personas. 


Esta conversación es la primera sesión de “Yunus te Conecta”, iniciativa de la Corporación Yunus para difundir el alcance de las diferentes áreas de trabajo de la Corporación. En esta primera instancia, Fernanda Bisbal, encargada de nuevos proyectos e innovación de la Corporación Yunus, fue la responsable de desarrollar esta conversación en profundidad de #Yunus te Conecta con el Cooperativismo, en la que se aborda la importancia de la difusión del modelo de empresas cooperativas y del compromiso de la juventud con este modelo de desarrollo.

11 de agosto de 2021

Fabián, cuéntanos cómo llegaste al mundo social y cómo empezaste a conocer del cooperativismo…

“Es una historia bien larga, pero voy a tratar de resumir en tres hechos puntuales que marcaron la historia. EL primero es que en el 2011, en el momento más álgido de la revolución estudiantil, mi universidad, la universidad Santa MAria, se fue a paro y a toma, y me acuerdo que justo ese año se estaba compartiendo mucho la charla TEDx que hablaba de cómo las escuelas matan la creatividad, que es una charla que me marcó mucho y de hecho es una de las más vistas. La hizo un educador inglés que murió el año pasado y asesoró por mucho tiempo al gobierno britanico en temas de educación. Él plantea que los colegios, como los conocemos actualmente, se parecen mucho más a un sistema industrial que a un centro donde se potencia la creatividad. Si tú lo piensas bien, en realidad tiene sentido. Como tú catalogas a los niños por su fecha de fabricación, en áreas productivas, hay estándares de calidad, hay una línea de producción. Entonces, cuando escuché eso me hizo mucho sentido y de alguna manera me quise meter más en profundidad a entender qué había detrás de la charla que estaba viendo y me metí al mundo Tedx desde ahí en adelante. Ese fue el primer hito. Y el 2014 ya había organizado varios eventos en formato Tedx y había invitado a varios oradores a dar charlas, y el 2014 se me beca para ir a una conferencia oficial. En ese evento conocí a un muy buen amigo, que es José Manuel del emprendimiento social Al Gramo, quien también es muy inspirador. En Río conocimos  desde dispositivos que curan el cáncer, cómo legalizar todas las drogas a través de su experto mundial que planteaba que la lucha contra el narcotráfico había fracasado”.

“A la vuelta de ese viaje, le pido a Jose Manuel que quería la práctica en su empresa Al Gramo, donde me quedé trabajando por varios meses. Ahí, junto con varias personas, desarrollamos lo que fue TEDx La Pincoya, porque justamente ahí me tocó conocer muchos almacenes de barrio para vender productos al gramo. Ese es el segundo hito”. 

“El tercer hito y el más interesante es que después de haber planteado que líderes sociales o dirigentes sociales pueden plantarse en un escenario a contar ideas que están transformando su comunidad o su entorno, y que no porque no tengan un doctorado sus ideas no son relevantes, entonces nos decidimos a impulsar esa lógica de entender que todos podemos generar transformación independiente de donde estemos, porque todos tenemos la capacidad de innovar y generar nuevas ideas que pueden transformar la calidad de vida de las personas. Con eso en mente, nos llama  la División de Asociatividad y Economía Social, el 2016, del Ministerio de Economía, y nos dice: “muy genial lo que hicieron en La Pincoya. Necesitamos hacer lo mismo en el cooperativismo, necesitamos difundir ideas que son geniales pero que son poco escuchadas”.

“De ahí en adelante, partió un largo tránsito en donde hemos trabajado, ya desde el año 2016, en donde hemos trabajado con cientos de cooperativas, ayudándoles a comunicar lo que están haciendo. Estos últimos dos años nos hemos metido mucho más en profundidad. Cuando nos metimos en cooperativismo, el espectro de cosas por hacer es mucho más que la comunicación, por ende nos decidimos a impulsar nuevas líneas en las que creemos que podemos seguir fortaleciendo el modelo cooperativo y por eso creamos ‘Futuro Cooperativo’”.

Buenísimo. Lo que encontré interesante es que en Futuro Cooperativo utilizan el poder del relato y de la experiencia para empoderar a las personas que están en el mundo del cooperativismo. El cooperativismo no es algo nuevo, tiene más de 180 años en Chile, entonces este tipo de cosas hacen que se tome en cuenta y sobre todo los jóvenes, que empiezan a inspirarse y empiecen a hacer cosas diferentes.

“De hecho, es muy paradójico, porque el cooperativismo surge, al igual que el sistema educativo, en el periodo de la Revolución Industrial, entonces cuando estaban recién las primeras disyuntivas entre trabajadores/máquinas, una etapa muy interesante de la historia humana. Cuando uno piensa en esa etapa, hay que pensarlo en un contexto en el que ser humano se estaba desapropiando de su trabajo, de su valor, y lo estaba separando del proceso productivo y se estaba reemplazando por máquinas. Entonces, hubo un par de personas que dijo: ‘qué es esto, estamos viviendo mal, estamos compitiendo con máquinas, nuestra producción ya no significa nada’.. y es en ese contexto en el que nace la primera cooperativa, que es una cooperativa de los Pioneros de Rochdale, que nació en Inglaterra, eran trabajadores textiles, y en esos años, la industria textil era la que más estaba desarrollando innovación en transformar los procesos manuales a máquinas”. 

“Lo que dijeron fue: ‘nuestras condiciones laborales están siendo precarizadas, estamos trabajando casi explotados por remuneraciones muy bajas. ¿Qué podemos hacer para nosotros ser dueños de nuestro trabajo y tener algún poder de decisión de lo que estamos haciendo?’ Se dieron cuenta que quien tenía el poder de decisión era el que controlaba las máquinas y finalmente ellos tenían poca injerencia. Ahí es donde ellos crearon la primera cooperativa, diciendo ‘nosotros podemos ser dueños de nuestro propios y del desarrollo futuro que queremos para nuestra vida’. Es un proceso bien interesante”. 

Claro, es bien interesante porque es un proceso que vuelve. Ahora de nuevo tenemos una crisis sanitaria, una crisis social donde el individualismo también es muy fuerte. Se piensa poco en el bien común y también vemos que cada vez hay muchos grupos que son excluidos, entonces vemos que el cooperativismo aparece como un modelo que deja en el centro a la personas y es tan simple como eso. 

“Claro, si uno lo piensa bien, fenómenos como la explotación laboral y la desprotección de los trabajadores, no es lejano a lo que estamos viendo ahora con las aplicaciones tecnológicas como Rappi, Uber, ese tipo de aplicaciones que al final terminar precarizado el trabajo y entregando pocas condiciones laborales a las personas para que puedan vivir una vida tranquila, ya ni siquiera diría digna, porque ese debiese ser un estándar mínimo. Cuando uno termina pensando 100% que después del trabajo que hizo trabajando casi 12 horas diarias no tiene ninguna seguridad al día siguiente, entonces algo está mal. El mundo del cooperativismo rescata la precarización de los trabajadores, esa es la gran lección”. 

Fabián, nos podrías contar, en palabras simples, de qué trata el cooperativismo en términos más generales. 

“Las cooperativas son, sobre todo, y esto tiene que quedar 100% claro, son empresas, son empresas sociales, de hecho por definición de la ley es el único modelo de empresa social. Si uno revisa la ley de cooperativas, está estipulado que es una empresa social y son las únicas que como personalidad jurídica tienen rol de empresa social. Y son empresas sociales porque no están constituidas por una empresa individual sino que por un colectivo de personas, una comunidad. Y son personas que se ponen de acuerdo para resolver una problemática en común, con un objetivo en común, que deciden trabajar en conjunto para resolver una problemática y eso generando una actividad productiva, que puede ser de ahorro y crédito, por ejemplo, como Coopeuch. Esta es una cooperativa porque la crean los trabajadores de la Universidad de Chile. Cuando ellos empiezan a ver que no les alcanzaba para poder pagar distintos accidentes de los trabajadores empiezan a hacer lo que típicamente se hace en las empresas, que es ahorrar 10.000, 20.000 pesos mensuales en un fondo colectivo, entonces quién se enferma o quien tiene algun accidente, ocupa ese fondo colectivo. Eso creció tanto que ahora es una cooperativa gigante que es Coopeuch”. 

“Ahora trabajamos con otra cooperativa que tiene la misma lógica,  que se llama Servicop. La historia es que nació de los trabajadores de Sodimac porque ellos no tenían cómo poder pagar un accidente o un problema de salud grave y los trabajadores juntaron sus ahorros mensuales en una cajita de zapatos, que en Servicop le tienen muchos recuerdos. Entonces, cuando uno de ellos se enfermaba, abrían esa cajita y le pasaban el dinero para poder pagar esos costos médicas que, obviamente, en un país donde la salud es muy cara, al final ese tipo de soluciones son las que colectivamente nos pueden ayudar a tener una mejor calidad de vida”. 

“Pero ese tipo de cooperativas son cooperativas de servicio, también hay cooperativas de trabajo, en donde personas como tú y yo podríamos tener una consultora, podríamos tener una empresa de diseño web, de diseño gráfico, y asociarnos entre nosotros para repartirnos el trabajo. En Argentina hay ejemplos gigantes de esto, en donde hay cooperativas, por ejemplo, de programadores, y también asociaciones de cooperativas de programadores. Entonces imaginate, hay una empresa que te manda muchos codigos de programacion y si hay mucha pega, se lo reparten entre las personas de la cooperativa, pero si hay demasiada pega, llaman a otra cooperativa y se reparten el trabajo, porque obviamente es un modelo en el que la cooperación está en el centro. Y también hay otro tipo de cooperativas que son cooperativas agrícolas como Colún, como Capel”.

Bueno, Colún y Capel son los ejemplos típicos, porque son empresas que uno no sabe que son cooperativas hasta que empieza a entender más de la historia, pero claro, son como de las cooperativas más conocidas. Qué interesante la historia…

“Claro, y hoy en día hay muchas cooperativas y muchas de jóvenes, ese es un punto relevante. No digo jóvenes solo en términos etarios, sino de jóvenes de espíritu, o de jóvenes que quieren emprender y crear nuevos negocios, que quieren innovar y desarrollar nuevas opciones para poder mejorar su calidad de vida, entendiendo que pueden emprender de manera colectiva. Aquí mi intención no es ponerme latero, pero hay 10 mil razones por las cuales emprender de manera colectiva es mucho mejor que individual, sobre todo… Si uno ve cuales son las principales razones del éxito de los emprendedores a nivel nacional, uno se da cuenta que, en general, son personas que vienen de familias que son la primer fuente de financiamiento; lo segundo, es que recurren al banco, porque están muy bancarizados; y lo tercero, es que tienen buenas redes de amigos. Esto no lo digo yo, lo dice un estudio de innovación donde están todos los datos de emprendimiento e innovación de Chile. La tercera fuente de financiamiento son las redes de amigos”. 

“Entonces, cuando uno se da cuenta que ese es un segmento pequeño de los emprendedores de Chile… estamos hablando de que el emprendimiento o las pymes son más del 50% de los empleos y que ese segmento que puede recurrir a la familia, a los amigos y también a la bancarización es muy pequeño en Chile, entonces no damos cuenta de que una alternativa para poder emprender cuando uno tiene capital, cuando uno no tiene bancarización, ni tampoco tiene amigos que le puedan prestar plata, es emprender de manera colectiva, porque claramente el riesgo es menor. Si yo asumiera todo el riesgo emprendiendo solo, tendría que poner todo el capital yo solo, pero si es que me asocio con más personas, obviamente el riesgo disminuye y puedo lograr el mismo objetivo”.

“Esto es lo que pasaba con una cooperativa que trabajamos, que se llamaba ‘El Natre’, que era de jóvenes mapuche que viven en una zona roja. Ellos obviamente tenían un problema gigante, que era la migración del campo a la ciudad, sobre todo en zonas como esas, los jóvenes migran a la ciudad para poder optar a mejores oportunidades laborales. Entonces, lo que ellos decidieron era quedarse en el territorio, porque su familia ya estaban desesperadas, no tenían empleo,. no tienen recursos, no tenían ingresos, y estaban esperando que sus hijos más chicos se fueran de la comunidad para que les mandaran recursos desde afuera. Ya no existía de hecho agricultura. Entonces, esta agrupación de jóvenes dijo ‘necesitamos hacer algo para generar ingresos en nuestra comunidad’ y empezaron una cooperativa que se llamó ‘El Natre’ y le fue bastante bien. Me acuerdo de que uno de los primeros desafíos que tuvieron que enfrentar fue comprar un tractor. Entonces, cada uno de ellos comenzó por separado, ni siquiera había empezado como cooperativa, pero se dieron cuenta que todos necesitaban un tractor. Empezaron todos por separado a cotizar tractores, pero las horas de uso de un tractor no son infinitas, sino que más bien son un par de horas en la mañana. Entonces, era mejor que todos pusieran parte del tractor y se lo prestaran. Eso ya es cooperar y generar cooperativismo a una escala que es muy común”.

Muy cotidiana también… Lo que pienso que es que parte de las mayores dificultades es que hoy estamos en un cultura super individualista. ¿Cómo crees que se pueden ir rompiendo esos esquemas que son tan culturales? Desde muy chicos nos enseñan que tenemos que tener nuestro estuche con nuestro lápiz y goma y no se lo prestas a nadie. Esto tiene que romper con esas acciones cotidianas que parecen ser tan normales…

“Yo te diría que estamos progresando hacia una cultura menos individualista. Estoy esperanzado en lo que está pasando a nivel Chile pero también a nivel global. Estamos pasando de una cultura centrada en la individualidad a una cultura un poco más comunitaria. No nos enseñan desde chicos a colaborar, nos enseñan desde muy pequeños a competir, entonces eso ya te setea en tu cabeza un switch que a veces era difícil de sacar. A nosotros nos ha pasado porque nosotros mismo hemos querido constituirse como cooperativa varias veces, todavía no lo hacemos no por una cuestión de voluntad, sino porque nos ha costado a veces ponernos de acuerdo, hasta nosotros mismos. Es paradójico, pero es real. Estamos muy acostumbrados a trabajar en una jerarquía, en una individualidad de los factores, roles y responsabilidad que es re difícil pasar a lógicas un poco más comunitarias. Eso yo creo que se rompe generando confianza. El primer paso para crear un proyecto que sea exitoso es construir una confianza sólida que nos permita cimentar en esto una cooperativa, pero más allá de una cooperativa, trabajar en conjunto con objetivos comunes, entendiendo que no hay nada más bonito que el poder potenciar lo colectivo por sobre lo individual. Es difícil, no es un camino fácil”.

En términos de jóvenes, cuéntanos un poco más de experiencias desde ahí, porque encuentro que es súper interesante que los jóvenes vayan conociendo este modelo, porque son además el futuro. Cuéntanos de esa experiencia para inspirar quizás también a los emprendedores…

“Antes de que comenzara la pandemia, yo estuve en Malasia porque fui al Congreso Internacional de Juventud Cooperativa de la Alianza Internacional Cooperativa, que es la alianza de todas las cooperativas del mundo. Ahí me tocó entender que el panorama de cooperativas y jóvenes que vemos hoy en Chile es más o menos parecido en todo el mundo. Hoy en día el cooperativismo necesita una renovación y necesita a más jóvenes involucrándose, porque el cooperativismo ha hecho algo muy mal. Lo que ha hecho mal es comunicar el impacto que genera, porque genera un impacto tremendo en las comunidades en donde está. Entonces el cooperativismo se empezó a ocultar”. 

“El tipo de conexiones de los jóvenes de ahora me hace pensar que estamos buscando alternativas de cambio y el cooperativismo encaja perfecto en eso. El error que cometió el cooperativismo es no comunicar lo que hace y ha hecho que los jóvenes no entiendan el valor que existe ahí. Para las mismas búsquedas que están haciendo los jóvenes hoy en día, de mayor conexión, de mayor sentido, de poder hacerse cargo de todos los desafíos que tiene a futuro… El cooperativismo tiene una respuesta ya probada desde hace años, décadas, sobre como solucionar ese tipo de problemas. De este problema (el de no comunicar) nos estamos haciendo cargo varios, pero si es un problema que creo que a la larga se va a solucionar, porque en el cooperativismo hay mucho valor para los jóvenes y para toda la sociedad”. 

Estoy muy de acuerdo contigo y de hecho por eso estamos haciendo esto. El cooperativismo es la forma de poder apuntar a objetivos comunes y unir esfuerzo al final es mucho mejor que estar ahí solo trabajando. Yo creo que ese es el punto… todo en equipo al final puede alcanzar mejores beneficios que si estás solo…

“Ejemplos de cooperativas, sobre todo de jóvenes, hay un montón en el mundo. A nosotros nos gusta mucho un fenómeno que se está dando ahora que se llama Cooperativismo Plataforma, que lo hemos estado siguiendo desde hace harto tiempo muy de cerca. Por ejemplo, hay una cooperativa plataforma de jóvenes muy interesante, que tiene que ver con los trabajos que a nosotros nos producen un poco de resquemor: el trabajo de los repartidores de comida. Entonces, en España, el Rappi de España es Globo, y hace varios años los jóvenes que trabajan repartiendo en bicicleta empezaron con varias protestas, empezaron a sindicalizarse, a unirse, a generar confianza, y a tratar de generar soluciones en común. Una de las soluciones a las que llegarán eran que, asociados, siendo dueños de la plataforma tecnológica por la que uno pide el alimento, podrían tener mejores condiciones laborales. Entonces, crearon varias cooperativas de plataforma que son, por ejemplo, cooperativas de repartidores de mensajes. Hay una cooperativa de Barcelona que se llama Mensaka, que es muy interesante porque lo que hace es cooperativizar a jóvenes repartidores, los hace dueños de la empresa de reparto y, además, los contrata… tienen seguro laboral, tienen mejores condiciones”. 

“Al final, si uno se pone a pensar, la vuelta que da el dinero que uno paga por un reparto a domicilio, al final, se va una gran porcentaje a la empresa dueña de la plataforma que opera de una forma muy globalizada y no deja nada en el lugar. Si replicas la plataforma, que no es difícil de hacer, es bastante fácil generar un impacto local a través de la asociatividad”.

“Lo mismo pasa en Brasil con el fenómeno de los recicladores base, que a nosotros nos interesa mucho. En Brasil hay una aplicación que se llama Cataki, que agrupa a recicladores de base de pequeñas cooperativas por localidad y por comuna para poder pedir a domicilio que venga un reciclador de base a reciclar tu basura, lo que hace generar economía de escala y mil cosas. Pero a través de la confianza todos estos modelos funcionan”.

Qué interesante lo que dices de los recicladores de base, porque conozco varias cooperativas que no han funcionado por el mismo tema de las confianzas, por estas razones que estamos conversando. Pero finalmente esto es darles otra vuelta, no compararlos entre ellos sino que compararlos con una plataforma que los ayude un poco a trabajar en conjunto. 

“Claro, la tecnología es una herramienta que tenemos que saber utilizar bien, o sea, saber disponerla para poder generar impacto positivo. Y hoy en día, con la tecnología, los procesos de cooperación son todavía más fáciles y ágiles. Antes el colaborar era más difícil y más trabajoso. Hoy en día existen plataformas como Loomio, por ejemplo, que es una cooperativa de hecho, que es una plataforma de gestión para cooperativas donde las decisiones de pueden tomar de manera democrática muy eficientemente. Ya no está ese antiguo temor de que las cooperativas son ineficientes en la toma de decisiones. Si uno utiliza la tecnología, esto es muy sencillo. Estamos ya en otra generación”. 

“Hay otra cooperativa, que de hecho es muy cercana a lo que ustedes hace en Yunus, que fue creada por el Centro de Impacto Social de El Bronx, y lo que hicieron es que, como en El Bronx existe mucha comunidad migrante y la mayoría de las mujeres de la comunidad migrante trabajaba como empleadas domésticas, se dieron cuenta que la mayoría de ellas lo que hacía era trabajar a grandes agencias que las llevaban a casas particulares para así facilitar el trabajo de tener que ellas buscar la casa, pero la agencia se queda con una gran comisión. Entonces, lo que hicieron fue crear una cooperativa que se llama Up&Go, y en esa cooperativa, que es una cooperativa de plataforma, asocian a las trabajadoras, elimina la intermediario, que es esta agencia, y obviamente a través de la tecnología es tan simple como meterse a la página y agendar una hora con una trabajadora que va a limpiar tu casa. Te aseguran el servicio y no tienen esto de puntuar a las trabajadoras, porque ellos se aseguran de que, independiente de con quien te toque, el servicio será bueno. Obviamente hay pruebas de calidad y estándares mayores, pero esta cooperativa es super exitosa en Nueva York, trabajan en aseo domiciliario en casi todo Nueva York. Se agenda por una página, las trabajadoras ganan mucho más de lo que ganaban antes y fue creada por un centro comunitario de ese país”.

Buenisimo, porque los problemas son cotidianos, que finalmente con cambios muy simples de colaboración cambia todo el panorama

“Finalmente uno dice, son cosas tan simples, que al final termina uno pensando por qué no lo hizo antes. En Reino Unido hay cooperativas que… este es otro ejemplo bastante popular. Una de las cooperativas más exitosas en términos de promoción del cooperativismo en estudiantes, de hecho, es la cooperativa que vende artículos para las personas que van a comprar artículos de universidades. La tienda que vende todas esas cosas es una cooperativa de estudiantes, y esa tienda le da trabajo a los estudiantes que tienen problemas económicos y los coopera entre todos. La empresa que administra también es una cooperativa, entonces se tienen que poner de acuerdo. Ese tipo de cooperativas que surgen en institutos profesionales, universidades, para el beneficio de los estudiantes, que es algo también muy simple… Imagínate que el casino del Duoc lo atendiera la cooperativa de estudiantes del Duoc, podría ser totalmente posible. En otros países eso pasa mucho”.

Hay muchas experiencias cooperativas en todo el mundo. Yo también tengo un optimismo a nivel nacional, digamos, de que hay un renacimiento del tema cooperativo, sobre todo en jóvenes a nivel local, y se están tomando mayores medidas para eso. En Cooporación Yunus le estamos dando toda la fuerza y la energía al programa Cooperar para Avanzar para que se potencien más grupos y más personas también quieran trabajar colectivamente. Encuentro muy interesante todo el proceso que has recorrido en el tema del cooperativismo…

“Yo creo que es el momento de que hagamos un esfuerzo mayor para poder posicionar al cooperativismo como una opción real de emprendimiento, de emprendimiento real, sustentable, escalable, con equidad. Hay diez mil razones por las cuales hay que emprender de manera cooperativa y hacer el esfuerzo de visibilizar el impacto que genera, porque cuando uno lo conoce se enamora rápidamente. Yo creo que el gran problema es el problema del desconocimiento de esta individualidad que, de alguna manera, nos ha acechado desde los últimos años, y que termina ayudándonos a no ver que hay otras formas que no son de manera individual. Yo te diria que ademas algo que aprendí en La Pincoya es que donde más se coopera no es en universidades del barrio alto, sino que es cuando tienes problemas reales, problemas del dia a dia, y uno ni siquiera lo hace por iniciativa propia sino que por obligación, por ejemplo el bingo al vecino…Hay distintas sabidurías populares que podrían transformarse en un negocio y eso podría ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas”. 

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